la dama de blanco
Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años, existía en Mata-Bejid un convento perteneciente a la orden de San Basilio, que estaba habitado por una comunidad religiosa de ermitaños con su abad al frente. De este convento, al que se le dio el nombre de Santa Maria de Oviedo por estar situado junto al rio del mismo nombre, aún hoy podemos encontrar, junto a la central eléctrica de la Mata, restos de su edificación. A pocos kilómetros de ese lugar, se encontraba el castillo o castillejo de MataBejid, habitado en aquellos años por una familia de noble cuna, formada por padre, madre y tres hijos, que eran los dueños del castillo y de los terrenos que lo rodeaban. Era la esposa una mujer virtuosa, de una belleza tan extraordinaria, que quienes la veían no podían dejar de admirarla y alabarla. Una tarde de verano, salió a pasear por los alrededores de la fortaleza con sus damas, y quiso la casualidad, que se cruzase en su camino el abad del monasterio de Santa Maria, quien nada más ve...