TENIS



La historia de los tenis es larga y acelerada, con varios obstáculos a lo largo del camino. Comienza en 1839, cuando un científico estadounidense llamado Charles Goodyear inventó el caucho vulcanizado: un proceso que añadía sulfuro al caucho caliente para fabricar una sustancia flexible, tanto impermeable como moldeable. Varias décadas después, este innovador proceso se aplicaría a los zapatos, permitiendo obtener suelas durables. Este material se utilizó inicialmente para zapatillas deportivas  los ancestros de los tenis de la actualidad habían nacido, cuyas variaciones han estado presentes desde principios del siglo XIX.

Avanzando en el tiempo hasta principios del siglo XX nos encontramos con dos compañías que estaban intentando descubrir cómo capitalizar el gran potencial de los zapatos con suela de caucho –de ofrecerlos a las masas en lugar de a solo a unos cuantos. La US Rubber Company desarrolló Keds, poniéndolos a la venta en 1916. Un año después, Converse lanzó sus zapatos All Star. A principios de los años 20, con el respaldo del prominente jugador y entrenador de basketball Chuck Taylor (cuyo nombre todavía puede verse en los All Star de hoy), la marca creció como nunca. En 1924, los hermanos alemanes Rudolf y Adolf “Adi” Dassler se unieron al juego, creando su propio negocio y diseñando zapatos para atletas desde el cuarto de lavado de su madre.




Hechos y comercializados principalmente para actividades deportivas, los tenis ganaron terreno rápidamente. Los Converse fueron utlizados por el equipo estadounidense de basketball en los Juegos Olímpicos de Berlín, en 1936, mientras que el corredor estadounidense Jesse Owen compitió y ganó cuatro medallas de oro utilizando zapatos de carreras diseñados por los Dassler. Los hermanos, quienes se separaron amargamente a finales de los años 40, llegaron a controlar dos de las gigantescas marcas deportivas de la actualidad: Adolf creó Adidas, y Rudolf siguió su propio camino para fundar Puma.





Hasta entonces, los tenis se vendían a la gente joven que quería capturar algo de la personalidad cool de sus héroes deportivos y de las celebridades, así como un creciente número de entusiastas de la actividad física. Y sin importar si el objeto de afecto de una persona fuera el jugador de basketball, Kareen Abdul-Jabbar, saltando hacia la canasta con sus Adidas de suela plana o Farrah Fawcett en Los Ángeles de Charlie luciendo esa instantáneamente reconocida palomita de Nike, había suficiente inspiración –atlética o del tipo que fuera– de donde elegir. Fue un patrón que continuó durante los años 80, con Michael Jordan siguiendo las huellas de muchos antecesores deportivos en 1984, cuando prestó su nombre a los Air Jordan de Nike. En esa misma década también ocurrió el lanzamiento de los Freestyles de Reebok, con lo que siguió el desarrollo de los tenis específicamente creados para mujeres.

Más allá de los campos y las canchas deportivas, los tenis eran cada vez más vistos en las calles. Un básico de la escena emergente del hip-hop y el rap, los tenis decoraron los pies de todos, desde LL Cool J a Grandmaster Flash y Run-DMC, formando parte de una estética predicada por las marcas deportivas nacida entre las comunidades y los artistas negros, principalmente en las ciudades de la costa este de Estados Unidos. Es un legado que se mantiene hasta nuestros días, con muchos apoyos y colaboraciones a lo largo del camino, incluyendo el trato de Jay Z con Reebok en 2003 y los exitosos Adidas Yeezy de Kanye West.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Dandy hats

death metal

ARABIA SAUDITA